Traducción: El Averiguador
Jim Meigs - ciertos 'locos de las conspiraciones' le dieron un tiro a una de las vacas sagradas que comparte con millones de sus compatriotas americanos, y se enojó tanto que, para calmarse un poco, produjo un artículo y lo publicó en Popular Mechanics. Ahora se siente mejor, especialmente luego de haber hablado en la CNN también.En caso que no lo hayas escuchado, los ‘materialísticamente’ obsesionados muchachos de Popular Mechanics, bajo la tutela del jefe editor, Jim “¡Oh mira, un tanque!” Meigs, reunió a un equipo de investigadores, incluyendo a “verificadores profesionales de evidencias” (impresionante, ¿eh?) para desacreditar las 16 acusaciones generales que realizan los teóricos de la conspiración sobre el 9/11.
¡Alaben al Señor! La verdad no puede estar mucho más lejos.
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Naturalmente, los editores de PM dicen que, al final: “pudimos desechar cada una de estas afirmaciones con evidencia real y una saludable dosis de sentido común. Aprendimos que unas pocas teorías están basadas en algo tan inocente como reportar un error en aquel caótico día. Otras son producto de cínicas imaginaciones que apuntan a insertar sospechas y animosidad en el debate público”.
De hecho, como mucho, 3 de las 16 afirmaciones podrían haber sido resultado de un “error”, obligándonos a asumir que, al menos 13 de las afirmaciones conspirativas sobre el 9/11 son el resultado de “cínicas imaginaciones que apuntan a insertar sospechas y animosidad en el debate público”.
¡Esos sucios, cínicos, y animosos teóricos de las conspiraciones injertadores de sospechas! ¿¡Por qué!? ¿¡Por qué lo hacen?! ¡Realmente debería haber una ley que los condene! Bueno, no te preocupes Jim, sabemos que ya hay una en camino.
El lamentable hecho es que, mientras que Popular Mechanics dice estar interesada en comprender lo que realmente sucedió ese día, sus refutaciones sobre los 16 puntos sospechosos de los teóricos de la conspiración sobre el 9/11 ni siquiera valen los $3.57 dólares que les cuesta su espacio de servidor para publicarlas.
Si existiera un punto en común en los argumentos de los “desechadores” de la conspiración del 9/11, es el hecho de que tales personas NUNCA han llegado a un argumento razonable para explicar PORQUE, como resultado del 9/11, tantos ciudadanos, obviamente inteligentes, quedaron absortos en la incontrolable necesidad de perder continuamente el tiempo, inútilmente e irreflexivamente “insertando sospechas y animosidad en el debate público” sin razón aparente. Realmente es un misterio. Quizás están intentando tomar el poder del mundo o algo parecido.
Por el otro lado, no hace falta un título en psicología para comprender las principales motivaciones de quienes ridiculizan a las conspiraciones.
Verás, lo ultimo que los americanos (y otros) QUIEREN saber es que su gobierno atacaría a su propio pueblo. Para quienes “ridiculizan” al 9/11, la lógica y el intelecto NO juegan ningún papel en investigar qué sucedió realmente el 9/11. Es pura emoción a lo largo de todo el camino.
Al principio, en la mañana del 11 de septiembre de 2001, estábamos todos identificados con nuestras reacciones emocionales: impresión, horror, angustia – y festejos por parte de agentes del Mossad israelí. A medida que la emoción menguó, la mayoría siguieron adelante con sus vidas, pero unos pocos se quedaron, con el ceño fruncido, rascándose sus cabezas. Luego de considerable búsqueda e investigación, resultó obvio que la historia oficial no respondía todas las preguntas, y el hecho de que los oficiales se negaban a responder tales preguntas, dio lugar, lógicamente, a una teoría de la conspiración. No mucho tiempo después, los que ridiculizan ingresaron al campo, NO porque tuvieran las respuestas, ¡sino porque sus botones emocionales fueron pulsados ante el hecho que alguien estaba diciendo que su gobierno estaba mintiendo!
Verás el problema que tenemos aquí. Algo frustrante, ¿no?
Lamentablemente, los editores de PM no son diferentes, y su pequeña refutación de las teorías sobre el 9/11, inspiradas por el miedo, realmente no son útiles para NADIE, al menos no para aquellos que quieren saber la verdad del 9/11. Lejos de acercarse al punto de la cuestión con una mente abierta (algo crucial para intentar encontrar la verdad), queda claro que los ‘verificadores profesionales de evidencia de Popular Mechanics COMENZARON con la premisa de que el gobierno de EEUU NO estaba mintiendo acerca de los principales eventos del 9/11.
Desde allí, la objetividad e integridad de su investigación fue cuesta abajo mientras se nutrían de las MISMAS FUENTES QUE PROVEYERON LA HISTORIA OFICIAL, y solo para confirmar que la historia oficial era correcta. Aparentemente, en la tierra de quienes ridiculizan, es completamente razonable solicitar a los representantes norteamericanos que testifiquen que el gobierno está limpio y luego presentar la evidencia como si fueran “hechos”. También es Kosher, asumimos, tener a un doble de sospechoso de asesinato como testigo creíble en un juicio.
Más evidencia de la profundidad del engaño en que se han sumergido los ‘verificadores profesionales de evidencias’ de Popular Mechanics, queda demostrada por su escandalosa afirmación de que el tren de aterrizaje del Vuelo 77 fue el responsable de crear el hoyo de “puñetazo” en el Anillo C del Pentágono. Solo para tener una idea de lo que nos piden creer, considera la imagen de abajo:

Mientras que el hoyo fue abierto por trabajadores para tener un mejor acceso, aún así sigue siendo un gran hoyo para haber sido ocasionado por un tren de aterrizaje en una pared de concreto de 45 centímetros de grosor. Observa también la distancia hasta el otro lado del Anillo C. Suponiendo que el avión hizo la primer apertura en la fachada del Pentágono, nos piden creer que el tren de aterrizaje de un 757 pasó a través de otros CUATRO anillos, un total de siete paredes del Pentágono antes de abrir el hoyo final que vemos arriba para terminar entre los anillos B y C. Solo para ponerlo en perspectiva, abajo tenemos una imagen del tren de aterrizaje de un 757.

Para aquellos de ustedes que han observado sin emociones a los sucesos del 9/11, no es improbable quedarse preguntándose cómo aquellos miembros de gobierno Americano, claros cómplices en el asesinato de 3.000 de sus ciudadanos, puedan mantenerse tan arrogantes y aparentemente tan seguros de sí mismos. Para encontrar la respuesta no es necesario ver más allá de la visión del mundo que tiene Jim Meigs.
Verás, son las personas como Meigs quienes carecen de amor y aprecio por la verdad, y veneran solo su subjetiva visión del mundo que facilita enormemente semejante crimen al gran gobierno. Actualmente hay millones de americanos y otros alrededor del mundo que, gracias a los años de condicionamiento social y programación mental de los medios, trazaron una línea muy clara acerca de lo que creerían y no creerían acerca de su gobierno y país. La mayoría de lo que estaba dentro de esta línea eran cosas para “sentirse bien” acerca de “la más grande democracia de la tierra” y otros sin sentidos, quizás con algunas admisiones del tipo “a veces pasan cosas malas” y “no todos son santos”. Este tipo de pensamiento proveyó (y continúa proveyendo) la oportunidad perfecta para que los inescrupulosos políticos norteamericanos se salgan con la suya en el asesinato que la mayoría del pueblo rechaza creer que son capaces.
El resultado es que, para toda intención y propósito, existen hoy en día dos Norteamérica:
- La América del ciudadano promedio que ve un poco más que el mundo de sueños que le provee el gobierno.
- La verdadera América de los políticos corruptos y de los pocos selectos que manejan el país, y gran parte del resto del mundo.
Afortunadamente para los pocos selectos, esta segunda y verdadera América está fuera de lo que el americano común está dispuesto o capaz de creer posible. A menos que nadie piense lo contrario, el establecimiento de cualquier acusación contra el gobierno, como dominio de “locos conspirativos”, no es el resultado de una coincidencia. Las teorías de las conspiraciones son tan antiguas como la primer mentira que se ha dicho, y también los subsiguientes intentos del mentiroso para evitar la exposición. La mayoría de la gente piensa que las “teorías de las conspiraciones” son producidas por “teóricos de las conspiraciones”, pero el término “teoría de la conspiración” se utiliza más comúnmente por aquellas personas que tienen mucho que ganar de ridiculizar las afirmaciones que están dirigidas hacia ellos. La táctica ha sido utilizada en gran escala durante años en que grandes crímenes cometidos por los gobiernos se han convertido en el estándar por el cual todas las demás “conspiraciones” son medidas.
Consideremos a los muchachos de Popular Mechanics. Al tratar con el 9/11, simplemente no pudieron resistirse en referenciar que hubo otro crimen más terrible que cometió el gobierno norteamericano – pero por supuesto, para ellos es tan solo otra “teoría”:
No me malinterpreten: Un sano escepticismo es bueno. Nadie debería quedarse con todo lo que escucha –del gobierno, de los medios y quien sea – como algo incuestionable. Pero en una cultura delineada por películas de Oliver Stone y capítulos de "X-Files", se está volviendo cada vez más difícil que la evidencia real se mantenga en contra de una elaborada y sombría teoría.¿Has atrapado esa? La referencia a Oliver Stone solo puede significar una cosa: los “verificadores de evidencia” de Jim contactaron a la CIA y le dijeron que algunas balas pueden hacer magia.
Hasta el momento, hemos sido generosos con la gente de Popular Mechanics. Hemos asumido que son almas bienintencionadas pero desviadas. Sin embargo, parece que existe un costado más siniestro, y nos atrevemos a decir, “conspirativo” del inocente rechazo de las teorías de conspiración del 9/11 por parte de Popular Mechanics. Resulta que uno de los principales contribuyentes del artículo es un tal Benjamin Chertoff, primo del nuevo jefe del Departamento de Seguridad Nacional, Michael Chertoff. Christopher Boylan, de la AFP, quien obtuvo la información, también señala que la madre de Ben Chertoff era agente del Mossad. Mientras que todavía no existe evidencia de una relación de trabajo entre los dos, vale la pena notar que la prima del actual jefe de seguridad nacional, quien, en su previa encarnación como jefe de la división criminal del Departamento de Justicia fue funcional en la liberación de obvios espías israelíes antes y después del 9/11, resulta que está detrás de un gran esfuerzo por desechar teorías conspirativas respecto al 9/11.
Para cerrar, si te topas con el artículo en cuestión, no caigas engañado o intimidado por la palabra “CIENCIA” en grandes letras en la página de Popular Mechanics. En Europa, los vasos de McDonalds tienen impresa la frase “Me Encanta” en varios idiomas, sin importar lo que le pongas dentro.
El crédito por asociación o yuxtaposición es uno de los trucos más antiguos en el libro de la programación mental en masa. Solo porque “ellos” lo dicen, no quiere decir que así sea. Esta simple y lógica declaración es una lección para todos nosotros en estos días en que la desinformación disfrazada de verdad, e incluso los “inocentes niños con juguetes”, se han convertido en obedientes trabajadores de la fábrica de mentiras.
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